Artículo de David Ramos publicado en Aciprensa el 7 de abril de 2026
La Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez, en el estado mexicano de Chiapas, anunció la disolución de la Familia Religiosa del Inmaculado Corazón y la Divina Misericordia (FRICyDIM), fundada en México por el sacerdote argentino Carlos Spahn.
En un comunicado, la arquidiócesis señaló que desde este 7 de abril la asociación fundada por el P. Spahn, junto con todas sus ramas derivadas, “deja de existir oficialmente como persona jurídica dentro de la Iglesia Católica… y todos sus integrantes quedan dispensados de los votos realizados en el seno de dicha comunidad”.
La FRICyDIM respondió con un comunicado en el que dice que la disolución no puede ser definitiva hasta que la Santa Sede emita una sentencia final por medio del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica.
La disolución se anunció tras una reunión en marzo entre el Arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, Mons. José Francisco González González, y “miembros de la Asociación y su asesor legal”, en la que “se estableció un proceso de disolución ordenada” después de un «periodo de estudio, reflexión y revisión”.
Posteriormente, el Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada del Vaticano notificó a Mons. González González la supresión canónica de la FRICyDIM.
La arquidiócesis mexicana invitó a quienes quieran seguir en la vida consagrada a discernir su vocación con el acompañamiento del Vicario para la Vida Consagrada de esta arquidiócesis.
Además, instó “a todos los fieles y a quienes han estado cercanos a esta comunidad a recibir esta disposición desde el discernimiento de la fe y elevando sus oraciones para que, como Iglesia fiel del Señor Resucitado, busquemos siempre la mayor gloria de Dios”.
La historia de la FRICyDIM
La FRICyDIM fue erigida como Asociación Pública de Fieles de Derecho Diocesano en 2012 por el entonces Arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, Mons. Rogelio Cabrera López, hoy Arzobispo de Monterrey.
De acuerdo a su sitio web, está conformada por una rama de religiosos, los Apóstoles del Inmaculado Corazón y la Divina Misericordia; una de religiosas, Discípulas del Inmaculado Corazón y la Divina Misericordia; y los laicos, la Tercera Orden del Inmaculado Corazón y la Divina Misericordia.
Según cifras de la organización, suman cerca de 50 religiosos contemplativos entre la rama masculina y femenina, dos sacerdotes y 800 laicos de la Tercera Orden. El grupo asegura tener presencia en más de 60 países.
Su sede, el Centro de Espiritualidad de la FRICyDIM, se encuentra a unos 20 kilómetros al oeste de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez.
Presenta su carisma como “estar al completo servicio del Triunfo del Inmaculado Corazón de María y, consecuentemente de la Divina Misericordia, preparando y disponiendo los corazones para el advenimiento de Cristo”.
“Nuestra espiritualidad nace del Inmaculado Corazón de María”, añade en su sitio web, señalando que “desde el Corazón de Jesucristo, impregnado de Misericordia, referimos todo al Padre en el Espíritu Santo y, sin ser materialmente monacal, intentamos sin embargo impregnarnos del espíritu del mismo, intentando así respirar con los dos pulmones de la Iglesia”.
La respuesta de la FRICyDIM
La FRICyDIM respondió al comunicado de la arquidiócesis asegurando que “esta súbita determinación contradice de manera flagrante el compromiso solemne que el mismo Señor Arzobispo asumió en la Nunciatura Apostólica, el 13 de marzo de 2026, en presencia de un representante de la Nunciatura Apostólica, de ‘retomar y rediscernir todo’ el proceso”.
La familia religiosa dijo que “la legitimidad del decreto original de supresión (emitido en sede vacante el 14 de abril de 2025) como del posterior decreto de ratificación del Dicasterio (14 de noviembre de 2025) se encuentra sub iudice, es decir, sometida a juicio ante el Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica, en sede de recurso contencioso-administrativo presentado el 12 de enero de 2026”.
“En dicho recurso se ha afirmado la suspensión ipso iure y también se ha solicitado formalmente la suspensión cautelar de todos los efectos del decreto de supresión”, continúa.
Para la FRICyDIM, “en estricto apego al derecho de la Iglesia, la cuestión sobre la existencia jurídica de la Asociación no puede considerarse resuelta de manera definitiva, ni de hecho ni de derecho, hasta que el Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica, máxima autoridad judicial de la Santa Sede, emita una sentencia final sobre la legitimidad de todo el procedimiento y de la decisión misma”.
“No obstante lo anterior, aun conscientes de los gravísimos daños que se nos están causando, como ulterior signo de obediencia filial a la Autoridad eclesiástica, manifestamos que acataremos las disposiciones disciplinarias contenidas en los recientes comunicados, en la dolorosa pero confiada espera de la resolución final que la Santa Madre Iglesia, a través de su Tribunal Supremo, dicte sobre nuestra causa”, expresó la familia religiosa.
“Lo anterior se entiende sin perjuicio de todos y cada uno de los derechos que, tanto a la Asociación como persona jurídica, como a cada uno de sus miembros en cuanto fieles, nos asisten, y que nos reservamos el derecho de continuar defendiendo por todas las vías legítimas que el ordenamiento canónico nos concede”, añadió.
Al concluir su comunicado, la fundación del P. Spahn exhorta “a todos a vivir este momento de prueba con serenidad, fortaleza en la fe y oración constante, confiando en que la verdad y la justicia prevalecerán para la mayor gloria de Dios”.

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