Una revisión histórico-crítica basada en el estudio de Katharina Anna Fuchs y Stefania De Vito: «Understanding the reality of spiritual abuse» (2022).
Nota metodológica. Este artículo constituye una revisión y aplicación analítica del estudio «Comprendiendo la realidad del abuso espiritual» (Fuchs – De Vito, marzo de 2022). Las citas citadas se toman del texto original. El objetivo no es formular juicios definitivos, sino ofrecer criterios para la interpretación eclesial y estructural.
1. ¿Qué es el abuso espiritual?
En su estudio de 2022, Katharina Anna Fuchs y Stefania De Vito definen el abuso espiritual como una forma de manipulación que ocurre en contextos religiosos cuando el poder y la confianza se utilizan para controlar, instrumentalizar u oprimir a personas u grupos «en nombre de Dios».
El abuso espiritual también es un abuso de poder y confianza.
El elemento central es la asimetría. En la vida espiritual siempre hay una diferencia en el papel entre guía y acompañado. Esta diferencia es legítima; Se vuelve problemático cuando no se equilibra con la rendición de cuentas, la transparencia y la posibilidad de verificación.
Un abuso de poder siempre sale a la luz cuando hay un desequilibrio o una brecha de poder.
2. El contexto histórico: el nacimiento del Instituto de la Palabra Encarnada
El Instituto del Verbo Encarnado (IVE) fue fundado en Argentina en 1984 por Carlos Miguel Buela, en un periodo de transición eclesial y política tras la dictadura militar.
El instituto se caracterizó desde el principio por una fuerte identidad misionera, apologética y mariana. En los años siguientes experimentó una rápida expansión internacional, abriendo seminarios y comunidades en varios continentes.
Al mismo tiempo, se desarrolló la rama femenina, las Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará (SSVM), compartiendo espiritualidad y referencias carismáticas.
3. Centricidad en el fundador y riesgo sistémico
Uno de los elementos que la literatura sobre abuso espiritual identifica como factor de riesgo es la fuerte personalización del carisma en torno a la figura del fundador.
Los patrones sistemáticos de comportamiento controlador, intimidatorio y manipulador son típicos.
En los movimientos recién fundados, la ausencia inicial de tradiciones establecidas y mecanismos estructurados de supervisión puede debilitar el equilibrio entre autoridad y libertad personal.
En 2010, el fundador del IVE fue apartado de la gestión del instituto y se nombraron comisionados pontificios. Esta intervención indica que la Santa Sede consideró necesario un proceso de revisión y reforma estructural.
4. Una peculiaridad estructural: la relación entre las ramas masculina y femenina
Una característica distintiva en el caso IVE/SSVM es el nivel de integración entre ambas ramas. En muchas familias religiosas, las ramas masculina y femenina comparten la espiritualidad pero mantienen una autonomía legal y gubernamental bien definida.
En el caso de la IVE/SSVM, los sacerdotes de la rama masculina desempeñan funciones de asistencia espiritual estable en las comunidades femeninas, a veces residiendo en la misma casa (con la excepción de momentos reservados exclusivamente para la vida interna de la comunidad).
Esta configuración plantea algunas cuestiones eclesiosológicas:
- ¿Cuál es el grado real de autonomía del gobierno de las mujeres?
- ¿Hasta qué punto la autoridad sacramental masculina afecta a las decisiones internas?
- ¿Existen mecanismos de supervisión independientes?
Cuando la autoridad sacramental y la influencia carismática se solapan de forma permanente, se crea una doble asimetría que requiere una vigilancia especial.
5. Indicadores teóricos aplicables
El estudio de Fuchs y De Vito enumera varias señales de alerta en contextos de riesgo:
- Obediencia interpretada de forma absoluta.
- Elitismo identitario.
- Aislamiento del contexto eclesial más amplio.
- Dificultad en la disidencia.
- Confusión entre los agujeros internos y externos.
El punto central de todo camino espiritual es ese proceso de toma de decisiones, que no puede ser delegado a terceros ni usurpado por otros.
Estos criterios no constituyen un juicio, sino herramientas de discernimiento estructural aplicables a nuevos movimientos eclesiásticos.
6. Posibles consecuencias de los desequilibrios de poder
Las consecuencias del abuso espiritual pueden manifestarse a nivel espiritual, emocional, cognitivo, psicológico, físico y psicosocial.
Los efectos del abuso espiritual se manifiestan principalmente […] en seis niveles.
En contextos comunitarios altamente integrados, también pueden surgir consecuencias económicas y formas de dependencia material.
Conclusión
La historia del Instituto del Verbo Encarnado y las Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará puede leerse como un ejemplo de las tensiones que acompañan a los nuevos carismas eclesiales: entusiasmo misionero y fuerte identidad, pero también riesgos relacionados con la concentración de poder y la superposición de autoridad.
La reflexión teológica contemporánea no pretende deslegitimar los carismas, sino protegerlos mediante estructuras más maduras, transparentes y respetuosas de la libertad de conciencia.
Una cultura eclesial sana no teme a la transparencia. Ningún guía puede reemplazar al Espíritu Santo.

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