Respuesta del IVE a la Santa Sede: «Nuestra posición ante cuestiones relativas al Fundador»

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El Instituto del Verbo Encarnado ha difundido esta declaración como respuesta a la decisión adoptada esta semana por la Santa Sede en relación con el Instituto, las Servidoras y la memoria de su fundador, el padre Carlos Buela. Publicamos el texto completo a continuación.

Rechazamos de manera absoluta todo tipo de abuso

Nosotros, los Superiores mayores del Instituto del Verbo Encarnado, interpretando el sentir común de los miembros del Instituto, profesamos y asumimos íntegramente la doctrina moral de la Iglesia y, en consecuencia, reprobamos y rechazamos sin ninguna ambigüedad toda forma de abuso —sexual, de conciencia o cualquier otro—, manipulación, violencia, acoso o conducta sexual desordenada, especialmente cuando se realiza por quienes son constituidos en autoridad y contra personas confiadas a su cuidado o que se encuentran en una situación de especial vulnerabilidad.

Rechazamos asimismo toda falsificación, instrumentalización o interpretación distorsionada de la amistad, del afecto y de las relaciones personales. La verdadera amistad no puede fundarse en la utilización del otro ni en la búsqueda desordenada de uno mismo, sino que debe estar fundada en la caridad cristiana, que, como enseña san Pablo, es «vínculo de perfección» (Col 3,14).

Toda relación de amistad, confianza, acompañamiento o paternidad espiritual debe respetar siempre la dignidad de la persona, la castidad, la prudencia y los límites propios de cada estado y relación.

Repudiamos, por tanto, todo desorden sexual y toda conducta que atente contra la dignidad e integridad de la persona, y estamos plenamente dispuestos a colaborar con la Iglesia frente a cualquier conducta que verdaderamente constituya un abuso, siempre conforme a la verdad, a la justicia, al derecho y a los procedimientos establecidos por la Iglesia. Y lo mismo afirmamos respecto a la atención y cuidado de las víctimas de abusos.

No emitimos un juicio sobre la culpabilidad o inocencia del Fundador

No conocemos las acusaciones formuladas contra el Fundador en su integridad ni en todos sus detalles, ni hemos sido ni somos jueces de los hechos que se le atribuyeron. Por ello, no afirmamos la culpabilidad del P. Carlos Buela respecto de los hechos por los cuales fue acusado, pero tampoco pretendemos declarar su inocencia.

Del mismo modo, no nos corresponde determinar si los hechos atribuidos constituyeron o no delitos canónicos.

Afirmamos que el proceso judicial penal no pudo llegar a su conclusión y permanece jurídicamente la presunción de inocencia

Teniendo en cuenta que el proceso penal no concluyó a causa del fallecimiento del acusado, no corresponde al Instituto formular un juicio de culpabilidad sobre el Fundador ni considerar jurídicamente concluido un proceso que no llegó a su término.

Por ello, nos atenemos a las consecuencias jurídicas propias de un proceso penal inconcluso y rechazamos que pueda presentarse al Fundador como jurídicamente condenado en virtud de un proceso que no concluyó.

Asimismo, consideramos que la difusión de acusaciones o de conclusiones de culpabilidad respecto de una persona fallecida debe estar sometida a las exigencias del derecho y, particularmente, al respeto de su buena fama.

En efecto, el Dicasterio para los Textos Legislativos, mediante carta del 29 de enero de 2026 (Prot. N. 18838/2026), respondió a una consulta sobre este mismo caso, afirmando que, considerada la muerte del imputado antes de la conclusión del proceso judicial, permanece la presunción de inocencia, como lo evidencia y explicita el nuevo can. 1321 del CIC.

Asimismo, señaló que no es lícito dar ahora pública noticia de una sentencia que no ha pasado in iudicato, precisamente porque, mientras la sentencia no sea firme, permanece la presunción de inocencia.

Se vea también la respuesta del Dicasterio para los Textos Legislativos, N. 18316/2024, del 5 de septiembre de 2024, acerca de la buena fama de los difuntos.

Además, el can. 1614 establece que «la sentencia debe publicarse cuanto antes, indicando de qué modos puede impugnarse; y no produce efecto alguno antes de su publicación, aun cuando la parte dispositiva se haya notificado a las partes, con permiso del juez».

En este caso ni siquiera se notificó un dispositivo al imputado. Consta, en cambio, que el procedimiento fue archivado por el juez mediante decreto, sin que se notificara un dispositivo y sin que llegara a redactarse la sentencia.

En este mismo sentido se pronunció el Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica (Prot. n. 57824/25 CA, Decreto del 29 de mayo de 2026), suspendiendo, por considerarlo ilegítimo, la ejecución del mandato dado por la Delegada pontificia para el Instituto «Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará».

La Delegada pontificia había ordenado que fuese publicado en el sitio web de dicho Instituto una nota, con fecha 12 de enero de 2025, donde se afirmaba: «Se le encomienda [a la Delegada pontificia] de modo particular la renovación de los itinerarios de formación, la reforma del derecho propio, así como la comunicación transparente a todos los miembros acerca de los delitos cometidos por el Fundador de ambos Institutos, el P. Carlos Buela».

Por tanto, consideramos ilegítimo comunicar a los miembros de ambos Institutos la culpabilidad del Fundador como un hecho jurídicamente establecido, e igualmente ilegítimo consideramos presentar como concluidos o definitivos los resultados de un proceso penal que no llegó a su término.

El mismo Papa Francisco, además, escribió una carta autógrafa el 16 de agosto de 2023 a un miembro del Instituto diciendo que «estaban muy preocupados por conocer la “sentencia” definitiva… pero no hubo sentencia. Cosas de clericalismo».

El mismo Pontífice manifestó explícitamente su voluntad de que, con la muerte del Fundador, el caso fuese cerrado y archivado y no se hablase más del tema.

Reconocemos y aceptamos las decisiones de la Santa Sede

Aceptamos y acatamos, con espíritu de fe, fidelidad y obediencia religiosa, las disposiciones que la Santa Sede legítimamente adopte respecto del Fundador, de su memoria y de las consecuencias que de ello se deriven para la vida del Instituto, así como las obligaciones concretas que nos sean legítimamente impuestas, aun cuando personalmente no compartamos determinados juicios o valoraciones que puedan acompañarlas.

Estamos dispuestos a cumplirlas en cuanto ello sea compatible con las obligaciones y los límites propios de la virtud y del voto de obediencia.

No reconocemos al Fundador como santo ni el Instituto ha sostenido jamás tal afirmación

Para nosotros, los «santos», a quienes veneramos con culto de dulía, son solo aquellos que han sido declarados tales por la legítima autoridad de la Iglesia.

El hecho de que los miembros del Instituto tengan y expresen sentimientos personales respecto del Fundador, sean estos favorables o desfavorables, pertenece al ámbito de la conciencia y de la libertad personal de cada religioso, y el Instituto no pretende ni puede erigirse en juez de la conciencia de sus miembros (cf. can. 630, § 5).

Queremos defender, promover y vivir el carisma recibido a través del Fundador

Respecto de la obra del Fundador, del bien realizado por él y, especialmente, del patrimonio espiritual, doctrinal, apostólico y formativo que ha sido recibido y reconocido por la Iglesia —es decir, todo lo que hace a la mente y propósitos del fundador (can. 578) en cuanto tal—, debemos y queremos defenderlo, promoverlo y vivirlo.

No reconocemos que pueda establecerse una relación entre la eventual culpabilidad personal del Fundador en determinados hechos y la autenticidad del carisma del Instituto.

Corresponde distinguir entre la persona del Fundador, sus posibles faltas personales y el carisma fundacional propio, que la Iglesia ha ya discernido, aprobado y recibido como un don para toda la Iglesia.

Por ello, consideramos que cualquier juicio sobre la realidad actual del Instituto o sobre la fidelidad con que está viviendo el propio carisma debe realizarse separadamente, con criterios propios y mediante un examen objetivo de sus frutos, de su vida y de su misión en la Iglesia.

Comentarios

11 respuestas a «Respuesta del IVE a la Santa Sede: «Nuestra posición ante cuestiones relativas al Fundador»»

  1. Una Ex Servidora .

    Realmente es escalofriante leer la voluntad de los superiores «Mayores» explicitamente en esas 7 pag. Hablan en nombre de TODOS los miembros ……como si se hubiesen tomado la delicdeza de informar con verdad a TODOS los miembros lo que pasa, como si TODOS los miembros hubiesen conocido y escuchado personalmente las formas y maneras que tenia el p. Buela . Como si se hubiesen tomado el tiempo de hablar y preguntarle a todos y cada uno de los miembros que creen o que postura tienen delante de esta situacion. Para colmo no solo dicen que no reconocen la culpabilidad de los abusos sexsuales , sino que tienen la maxima negacion y ceguera de extenderla al negar el teato manipulador, sarcastico, autoritario, desirdenado con mayor afectacion con algunos que tenia el p. Buela . La verdad » suoeriires mayores …No aclaren ,que oscurecen’ . Creo que son los unicos responsables de todo lo que esta pasando en el Instituto. Realmente desmoraliza La Fe . Ver que escriben con liviandad que no defienden la inocencia de Buela y verlos buscar los recursos que buscan para cuidar el buen nombre del p.Buela. Es muy dañino ver la ibstinacion que tienen en no reconocer las faltas que tienen como institucion . Y dejan ver con demaciada alevosía la falta de obediencia pirque nunca se han mostrado colaboradores y obedientes a los interventores que la Iglesia ha puesto para corregirlos. Es de verdad muy doloroso verlos asi, y tomar conocimiento de como sin caoaces de mentir, fiingir, simular, escandalizando y dañando a quien sea con tal de no reconocer sus faltas.

    1. Sí, una violación de conciencia total. Hablar en nombre de todos…

  2. Maria Fatima

    Hay muchas cosas que aprendí en el Instituto que me formaron de buena manera. Tienen el potencial de ser grandes misioneros, así que por favor dejen la negación, los secretos, el culto y escuchen al Vaticano. Por favor, miembros del Instituto, obedezcan al Vaticano. Abandonen este culto al padre Buela. Tienen el potencial de ser obedientes y fieles al Santo Padre y de hacer que el Instituto siga el camino .
    Es agotador y profundamente invalidante ver a personas con las que una vez compartiste una vida y una fe aferrarse a la negación frente a verdades dolorosas.
    ​A aquellos que aún no pueden —o no quieren— ver la verdad:
    ​Estudiamos sus libros, confiamos en sus palabras y lo veíamos como un padre espiritual. A él y al cardenal McCarrick. A nosotros ni siquiera se nos dijo la verdad sobre el pasado del cardenal McCarrick. Adorábamos al padre Buela. Creíamos que estábamos construyendo algo santo y verdadero. Recuerdo que el Instituto preparó una frase especial para el futuro entierro de Buela porque creían firmemente que algún día iba a ser santo. Predicaban que estaba siendo perseguido por los obispos en Argentina.
    ​Por eso duele tan profundamente esta negación continua.
    ​Las investigaciones y las conclusiones del Vaticano constan en los registros. La culpa es real. Sin embargo, escuchar a los miembros y a los líderes seguir negándolo se siente como una traición secundaria, no solo a los hechos, sino a todos los que confiaron con un corazón puro.
    ​Adorar a alguien que usó su posición de autoridad espiritual para causar daño, y luego ver a otros defender ese legado, deja una herida que es difícil de expresar con palabras. Destroza los cimientos de años de fe y dedicación sinceras. No se puede simplemente reescribir la historia o fingir que las conclusiones no existen solo para proteger la imagen de una institución.
    ​Hablo mi verdad ahora, no por amargura, sino porque la verdad importa. He tenido que afrontar la realidad de lo que pasó, separar mi fe de un hombre roto y encontrar mi camino hacia adelante. Solo espero que algún día la negación se detenga y pueda comenzar la verdadera sanación.

  3. Ex servidora

    Recordemos lo que nos machacaban continuamente en los EE de S. Ignacio:

    Reglas de sentido eclesial: En sus Ejercicios Espirituales, recomendaba estar siempre listos para obedecer a la jerarquía de la Iglesia e incluso afirmar que «si la Iglesia determinase una cosa que nos parezca a los ojos blancos ser negra, debemos por ventura decir que es negra».

    Nos trasladaba esa obediencia ciega a los superiores, si el superior lo ve negro, aunque veamos blanco, era negro!!!
    Pero ellos se toman la libertad de no obedecer a la misma Iglesia!

  4. Victima de TOD@S y cada uno

    Miembros del IVE y de las Servidoras…..no tenéis arreglo.
    Si tanto queréis a Miguel Buela, pedid públicamente perdón en su nombre a las víctimas.
    Y si tanto reconocimiento le ofrecéis a Isabel la Católica, pedid perdon a las víctimas de su querida Granada, donde habéis dejado división, burlas, mentiras, abusos de conciencia, económicos, espirituales y solo Dios sabe de que más; nos habéis dejado devastados!
    Pedid perdon, sed humildes y mansos.
    NOS HABÉIS ENGAÑADO DURANTE AÑOS, BASTA YA!
    Gracias a Héctor Luna; Gracias a José Lochedino; Gracias a Pepe Vicchi; Gracias a las Servidoras, Dei Monti, Misionera, Rosa Mística, Magdalena, María de la Alegría, Gloria, etc, etc, etc… y, TODOS Y TODAS actuaron bajo la complicidad y encubrimiento del Provincial del IVE en España, Tristán Mauricio.

    1. Ex

      Muy bien dicho!!!! Héctor Luna ha sido una víctima más en sus manos, sin quitar la culpa que tiene de lo que ha cometido. El Verbo conocía muy bien el personaje al que había hecho ordenarse , no le tenía confianza, lo escondió en Granada después de lo que se mandó en Ecuador, sabía qué no era del todo capaz , pero al IVE solo le importa el número en sus filas…

  5. Sentido común el menos común del ive

    Jajjajaa….
    Todo esto es basurdo: se contradicen los del ive…
    Al final hay algo muy concreto del ate de nuestros ojos y que ellos mismos lo evidencian sin vergüenza : las actuales autoridades de la Iglesia han condenado al P. Buela, y eso ocurrió hace apenas unos días.

    Por eso, lo verdaderamente llamativo de este comunicado es que parece contradecir lo que los propios superiores oficiales acaban de comunicar. Si unos miembros del Instituto dicen ahora exactamente lo contrario de sus autoridades, el problema ya no es solo externo: revela una división interna muy seria.

    En este momento, lo importante es quedarse con lo que han dicho oficialmente las autoridades competentes de la Iglesia: el contenido de esa comunicación es condenatorio. Ya basta… Lo de ahora es pataleo y manotazo de ahogado

  6. Exmonjaaa

    Yo fui servidora de las monjas y conozco bastante de lo que se vive adentro, por eso cuando leo este comunicado no puedo evitar pensar que es todo una farsa para quedar bien delante de la Iglesia y de la gente.

    Porque una cosa es lo que ponen por escrito y otra muy distinta lo que hacen. Ahora dicen que hay que “separar” al fundador del Instituto, pero despues hacen museo en la casa madre, le hacen unas exequias como si fuera un santo, lo defienden en la homilia y adentro siguen diciendo que el fundador era inocente. Entonces en que quedamos???

    Los que estuvimos cerca sabemos muy bien como funcionan estas cosas. Siempre tienen un discurso para afuera y otro para adentro. Y ahora parece que descubrieron la palabra “discernimiento” para quedar bien con las autoridades de la Iglesia.

    A mi esto no me sorprende para nada. Los superiores del Verbo Encarnado siempre fueron asi, y esto demuestra una vez mas que no tienen ninguna intención verdadera de cambiar. Cambian las palabras, cambian el comunicado, pero en la practica siguen haciendo lo mismo.

    Podran decir que no lo canonizan, pero cuando se lo trata como una figura intocable, se lo defiende y se construye toda una memoria alrededor de él, la diferencia es bastante dificil de ver.

    Ojala algun dia haya verdadera sinceridad y no solamente comunicados para quedar bien. Porque los que conocemos el Instituto desde adentro sabemos que una cosa es lo que se dice y otra muy distinta lo que realmente pasa.

  7. Javier Solano

    El problema de este comunicado no está solamente en lo que dice, sino en la distancia entre lo que afirma públicamente y lo que, en la práctica, se ha hecho dentro del Instituto.

    Se nos dice que hay que «distinguir» entre el fundador, sus posibles faltas personales y el carisma fundacional, y que la realidad actual del Instituto debe juzgarse separadamente. Pero cabe preguntarse: ¿se ha hecho realmente esa distinción en la práctica?

    Porque, aunque formalmente no se canonice al fundador, resulta difícil sostener que se lo haya tratado simplemente como una figura histórica cuyas virtudes y defectos deben ser examinados con objetividad. La creación de un museo dedicado a su figura en la propia casa madre, las exequias realizadas y la defensa pública de su inocencia en la homilía, junto con la defensa que —según testimonios de quienes conocen la vida interna del Instituto— se ha sostenido ad intra, muestran una actitud que parece ir bastante más allá de una simple «distinción» entre fundador y carisma.

    Ahí aparece la principal contradicción práctica del comunicado: se pide separar al fundador del Instituto mientras, institucionalmente, se siguen realizando actos que mantienen, exaltan y defienden su figura.

    No se trata de negar que el fundador pueda haber aportado algo valioso, ni de afirmar que sus posibles faltas invaliden automáticamente el carisma. Se trata de algo mucho más sencillo: pedir coherencia entre el discurso oficial y la conducta institucional.

    Si públicamente se afirma que cualquier juicio debe hacerse con objetividad, entonces esa objetividad debería aplicarse también al propio fundador. No parece coherente presentar una prudente distinción teórica mientras, simultáneamente, se construye una memoria institucional fuertemente favorable a su figura y se sostiene internamente su inocencia.

    Por eso, para muchos observadores cercanos al Instituto, el comunicado puede ser percibido como una formulación cuidadosamente elaborada para mostrar ante las autoridades eclesiales una disposición al discernimiento, mientras que en la práctica la actitud institucional continúa siendo sustancialmente la misma.

    No hace falta atribuir intenciones ocultas para señalar el problema: las palabras dicen una cosa y los hechos parecen mostrar otra. Y cuando existe esa distancia entre discurso y práctica, la pregunta legítima no es solamente qué dice el comunicado, sino qué se está haciendo realmente.

    La verdadera prueba de esta declaración no estará en sus palabras, sino en los hechos que sigan a ella. Si realmente se pretende distinguir al fundador del carisma y someter la realidad del Instituto a un examen objetivo, esa distinción debería poder reconocerse también en la memoria que se construye, en las celebraciones que se realizan y en la manera en que se habla internamente de la figura del fundador.

    La coherencia institucional, en definitiva, no se demuestra afirmando que existe una distinción: se demuestra actuando de acuerdo con ella.

  8. Ricardo P

    Hay una distinción válida en el comunicado, pero la conclusión no parece desprenderse necesariamente de ella.

    Que haya que distinguir entre el fundador, sus posibles faltas personales y el carisma fundacional es razonable. Una falta del fundador no invalida automáticamente un carisma que la Iglesia haya discernido y aprobado.

    Pero de ahí no se sigue que la realidad actual del Instituto deba analizarse «separadamente» hasta el punto de dejar fuera la influencia histórica del propio fundador. Una cosa es no identificar al fundador con el carisma o con el Instituto, y otra muy distinta es considerar irrelevantes sus acciones para comprender cómo ese carisma fue transmitido, interpretado y vivido.

    Por eso, la expresión «por ello» resulta discutible: la conclusión parece ir más allá de lo que realmente demuestran las premisas.

    También sería necesario precisar qué significa exactamente que la Iglesia haya «discernido, aprobado y recibido» el carisma «como un don para toda la Iglesia». ¿Se habla de la aprobación jurídica del Instituto y de sus constituciones, o de algo más amplio? No son necesariamente afirmaciones equivalentes.

    En definitiva, el comunicado no contiene una contradicción lógica evidente, pero sí una ambigüedad argumentativa importante: separar conceptualmente al fundador del carisma es legítimo; pretender que esa separación excluya el análisis de la influencia del fundador sobre la realidad posterior del Instituto requeriría una demostración que el texto no ofrece.

    1. Maria Fatima

      El Instituto definitivamente no estaba siguiendo a la Santa Sede. El padre Buela no debía estar en contacto con el Instituto, pero en las redes sociales y videollamadas tenía un nombre secreto para comunicarse. Nos dijeron que estaba siendo perseguido por los obispos y exmiembros. Nunca se nos informó sobre las acusaciones de abuso sexual cometidas por él. Nos mantuvieron en la oscuridad sobre muchas cosas.

      Un par de veces nos dijeron bajo obediencia que no le dijéramos nada a nadie

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